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Articulos en la categoria: Noticias 2017

Nota de Prensa: Publicado el instrumento de ratificación del Convenio Europeo de Protección de Animales.

en Lunes, 16 Octubre 2017. publicada en Noticias 2017

Sevilla, 13 de octubre 2017

NOTA DE PRENSA

En la línea de información actualizada a nuestros asociados, como en anteriores notas de prensa (19, 23 y 28 de marzo de 2017), comunicamos que el pasado día 11 de octubre de 2017 se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado el instrumento de ratificación del Convenio Europeo de Protección de Animales que tanto está dando que hablar en relación con la prohibición de corte de orejas y colas en animales de compañía.

Si bien desde esta Asociación estamos trabajando en el esclarecimiento de su ámbito de aplicación al supuesto específico de los perros de rehala, queremos ir adelantando que la publicación del B.O.E. no supone su aplicación inmediata por dos motivos. El primero es que el propio texto deja prevista que su entrada en vigor no se producirá hasta el 1 de febrero de 2018.

El segundo es que el propio contenido del Convenio, en su artículo 2.1 señala que la ratificación obliga a cada Estado Parte a adoptar medidas, que en el caso de España aún no se han producido, por lo que queda por determinar y especificar el alcance de esta obligación, en especial a los perros de rehala. La A.E.R. asume el compromiso frente a todos los rehaleros en seguir trabajando sobre este tema para defender la necesidad de las intervenciones que tradicionalmente se realizan a algunos perros de rehala.

En todo caso no deja de sorprendernos que el Estado Español, en vez de haber hecho la reserva oportuna en relación con el art. 10, como hicieron Alemania, Azerbaiyán, Dinamarca, Francia, Letonia, Portugal o República Checa, haya incluido una reserva respecto de su aplicación al territorio de Gibraltar. Todos queremos que Gibraltar vuelva a ser territorio español, pero más sentido habría tenido que hubiesen hecho nuestros políticos el mismo esfuerzo en adaptar un texto redactado hace 30 años en Estrasburgo a la realidad de los perros de caza españoles en 2017 y hablar de Gibraltar donde corresponda que no es precisamente en el Convenio de Protección de Animales.


Alfonso Aguado Puig

Presidente


A continuación se facilita el enlace para descargar la Nota de Prensa

Nota de Prensa [PDF]

Artículo de Juan J. García Estévez: ¿Por qué el corte del rabo a un perro de caza puede ser beneficioso?

en Domingo, 08 Octubre 2017. publicada en Noticias 2017

Madrid, 2 de octubre de 2017

El Convenio Europeo sobre protección de Animales de Compañía, redactado en Estrasburgo el 13 de noviembre de 1987, prohíbe cortar las cuerdas vocales, las orejas, extirpar las uñas y los dientes, y, el punto que más debate social ha suscitado, la amputación de la cola a los animales de compañía.

Y aunque la nueva legislación hace una excepción y autoriza la amputación del rabo en perros dedicados a la actividad cinegética, permítanme una reflexión sobre esta prohibición como veterinario clínico en ejercicio desde hace más de 30 años, y con especial dedicación a los perros de caza.

Nunca he tenido que cortar la cuerdas vocales a un perro, y si algún propietario se ha interesado por esta cirugía era porque ya no podía soportar los ladridos constantes de su perro o, mejor dicho, no los soportaba su vecino, el cual le había denunciado.

La mayoría de estos perros han terminado con un collar que les daba una descarga eléctrica cada vez que intentaban expresarse –y de por vida–, o eutanasiados o, lo que es peor, abandonados. Jamás he conocido a nadie que haya decidido realizar esta operación por una ocurrencia momentánea o por una satisfacción morbosa.

Soy contrario a extirparle las uñas a los gatos, pero he tenido que hacerlo en algunas ocasiones. Cuando a nuestra consulta llega un propietario con un gato con un fuerte instinto de marcaje con las uñas, le explicamos todas las pautas que deben hacer para cambiar la conducta. Pero no todos los gatos modifican sus hábitos.

Si después de un tiempo el dueño vuelve desesperado diciendo que ha tenido que cambiar todas las cortinas de la casa y el sofá y que como siga así el asunto el gato sale por la ventana, optamos por quitarle las uñas. Sinceramente prefiero un gato sin uñas viviendo al cuidado de una familia a un gato abandonado en un medio en el que no sabe ganarse el sustento y condenado a una muerte agónica casi segura.

Pero me voy a centrar en el tema del corte de rabo o caudectomía, que es como se denomina técnicamente.

La amputación de la cola es una práctica tradicional en los perros de campo por diferentes motivos. El más próximo –aunque no el único– es evitar el daño que en este órgano sufren los perros de pelo corto al trabajar en el monte cerrado o/y al vivir en perreras donde el espacio es reducido.

De ahí que a razas como el perdiguero de Burgos o el pachón navarro se les ampute el tercio final de la cola para evitar daños, pero a la vez mantener su expresividad durante la caza.

Como se pueden imaginar, siendo como soy un veterinario muy vinculado al mundo cinegético, he amputado numerosos rabos a perros de trabajo. Puedo afirmar sin ningún genero de dudas que, haciéndolo con una buena praxis quirúrgica, ni sufre el animal ni tiene complicaciones.

He leído en diferentes medios de comunicación una serie de justificaciones en contra de estas amputaciones que jamás he visto ni que otros veterinarios que realizan caudectomías me han comentado.

Entre estas justificaciones están que producen atrofias del tercio posterior, problemas de comunicación, infecciones o hipersensibilidad de la zona.

Es especialmente hilarante el tema de la comunicación. Nunca he visto –ni he oído a nadie que lo viera– que un perro tuviese problemas de comunicación por no tener rabo. La comunicación del perro es mucho más rica y compleja que el simple meneo de la cola.

En cambio, sí he visto problemas secundarios en las castraciones, especialmente en hembras, que son muy promovidas por sectores animalistas. En la actualidad no se puede adquirir un perro de una protectora si no está castrado o el nuevo propietario se compromete por escrito a hacerlo.

Esto también tiene implicaciones médicas, con posibles problemas secundarios importantes, que en este caso parece no tenerse en cuenta.

Se me antoja que detrás de este asunto está la gran diferencia entre el estilo de vida de la gente de ciudad y de la vida rural, que va en franca regresión. Muchas de estas ideas, cuando menos, causan risa, cuando no estupor, a la gente del campo.

Como dirían en mi pueblo, son cosas de «paletos de ciudad». Tengo la sensación de que la gente que defiende a ultranza estas posturas extremas está muy alejada de la realidad de los animales, esa realidad que convive día a día con la gente del campo.

Los de ciudad tienden a pensar que un perro ha nacido para estar en un sofá dentro de casa, sin hacer nada en todo el día. Pero la verdad es que los perros tienen pelo para soportar las inclemencias del tiempo, y lo mudan dos veces al año para adaptarse al frío del invierno y al calor del verano. Por lo que es fácil intuir que un perro, en condiciones normales, está mejor y más sano al aire libre que confinado en un piso de 80 metros.

Al hilo de esto, me llama la atención que la mayoría de los movimientos animalistas se manifiestan en contra de la explotación de los animales. Yo también lo estoy, pero no hasta el extremo de no tomar leche o comer huevos porque se explota a las vacas o las gallinas, como los veganos promulgan.

Por supuesto están en contra de la caza, y dicen que la utilización de perros en la actividad cinegética es explotación animal, lo cual es absolutamente falso. Tengo una perrita teckel que ha sido mi compañera de caza en los últimos 14 años. Por una reciente enfermedad –y también por su edad– se ha quedado repentinamente ciega.

Esto se ha convertido en un pequeño problema familiar porque notamos que nuestra perrita sufre, y sufre de verdad. Pero no sufre por estar ciega, ya que conoce la casa y su entorno perfectamente y se mueve con soltura y libertad. Sufre simplemente porque no puede salir al monte conmigo.

Actualmente tengo que seguir una sofisticada estrategia para vestirme con la ropa y botas de campo y salir por algún lugar que ella no pueda olerme y detectarme, de lo contrario se pone a llorar y ladrar desconsoladamente.

A los perros de caza les apasiona el campo, salir al monte y cazar. Ningún perro se siente explotado por ello.

Pero lo que más me preocupa de todo esto está por encima del tema del corte de rabo, de los perros de caza y de la explotación animal. Parece que hay determinados sectores que no paran de buscar argumentos para el enfrentamiento, para dividir la sociedad en dos. Y da igual qué asuntos sean, les interesa esta dicotomía porque sacan ventaja creando una sociedad de buenos y malos.

Por supuesto los malos son los otros, a los que desprecian por su bajeza moral u otros motivos, y ‘venden’ que ellos vienen para mejorarlo, casualmente imponiendo sus criterios. Esto se llama fundamentalismo y se define como «exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida».

A lo largo de la historia siempre ha habido –y los hay actualmente, muchos– intransigentes que por cualquier método intentan imponer sus creencias religiosas, políticas o morales a los demás. Se creen en poder de la verdad absoluta y por ello tienen derecho a prohibir a los demás lo que ellos creen incorrecto.

En resumen, la amputación de la cola en el perro es una técnica que se ha utilizado durante milenios por diferentes motivos, pero principalmente para evitar daños durante el trabajo. El hecho de que sea una práctica ancestral no justifica por sí misma que se realice en la actualidad, pero sí porque ha demostrado ser útil y en absoluto nociva para los animales.

Realizada en cachorros de corta edad, con un mínimo de higiene y un poco de anestesia local, es una práctica inocua que puede aportar beneficios al perro de trabajo. Por ello considero injustificada su prohibición en el presente o en el futuro, que tan solo obedece a criterios sectarios fácilmente rebatibles.


Juan J. García Estévez

Veterinario


Enlace artículo: Revista Trofeo Caza.

Artículo revista Trofeo Caza

Artículo de Jaime Valladolid: Leyes de protección y defensa de los animales de compañía

en Domingo, 08 Octubre 2017. publicada en Noticias 2017

Madrid, 26 de septiembre 2017

Anteproyecto de Ley de Castilla-La Mancha

En primer lugar, tras la presentación de las correspondientes alegaciones al primero de los borradores, se logró que en el segundo se excluyese de su aplicación a los animales que participasen en actividades cinegéticas, pero exclusivamente durante el tiempo de participación en las mismas (letra d) del apartado 2 del artículo 1).

Sin embargo, en una maniobra ‘poco ética’, impropia de una Administración pública, con fecha 4 de agosto (esto es, en el mes vacacional) se publicó en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, con ‘premeditación y alevosía’, el borrador definitivo del anteproyecto para su sometimiento a información pública.

Y… ¡sorpresa! En este documento se eliminaba esta exclusión, de tal manera que esta disposición legal también les será de aplicación a los animales que participen en actividades cinegéticas.

Sin duda, una ‘bajada de pantalones’ en toda regla ante las presiones animalistas.

¿Ello qué significa? Por ejemplo, la doble imposición de normativas en el caso de los perros de rehala, a los que les sería de aplicación esta ley…, pero también otras disposiciones específicas, como, por ejemplo, los Reales Decretos 1559/2005, 751/2006 y 363/2009 y el Reglamento (CE) núm. 1/2005 del Consejo, que, entre otras exigencias legales, obliga a sus titulares a proceder periódicamente a la desinfección de los medios empleados para ello, así como a su inscripción en el correspondiente registro de transportistas.

El anteproyecto prohíbe y sanciona las mutilaciones. Expresamente y «en particular», el corte de la cola y las orejas en perros, salvo las intervenciones efectuadas por un veterinario en caso de necesidad terapéutica para garantizar la salud y bienestar de los animales y las que impiden la reproducción.

De este modo se elimina la salvedad contemplada en la ley de 1990 que hacía referencia a motivos funcionales. No obstante, entendiendo médicamente justificado el recorte de orejas y rabos en ciertos perros de caza para evitar heridas o laceraciones, al menos debería seguir manteniéndose expresamente esta excepción.

El tema del control de perros, gatos y otros animales asilvestrados, que quedaba en el aire en el primer borrador, fue solventado en el segundo de los borradores tras la inclusión de una disposición adicional que permitía que fuesen abatidos cuando su captura no fuera posible y siempre previa autorización administrativa. Sin embargo, en el texto definitivo sometido a información pública también se elimina esta disposición adicional. Una insensatez más. ¡Suma y sigue!

Y el último disparate recogido por el anteproyecto es la consideración jurídica de las asociaciones protectoras como «colaboradoras» de los agentes de la autoridad. Sin duda, ello contraviene la Ley Orgánica de Protección de Seguridad Ciudadana y la propia Carta Magna, lo que significaría la radical nulidad de la ley si se aprobase en su actual redacción.

Por supuesto, en el anteproyecto tampoco se incluye una definición de «animal potencialmente peligroso» que excluya expresamente a los perros destinados para la caza. Hace un par de años se prohibió la caza con dogos argentinos en Aragón, y este año no se permitirá la caza con perros de agarre en Navarra. ¿Por qué no adaptar la normativa autonómica a la estatal? Es una mera cuestión de seguridad jurídica.

¿Lo único positivo? Que el anteproyecto no prohíbe la práctica de la modalidad deportiva del tiro al pichón y de otras similares, como sí lo hacían los anteriores borradores.

Ciertamente, era obvia la controversia en la que incurría el texto primitivo, que excluía de la aplicación de la ley a los animales de producción (como sin duda lo son los pichones y codornices utilizados en estas modalidades) y, por otra parte, pretendía su prohibición. Sin embargo, parece que de momento, y salvo nueva sorpresa, en Castilla-La Mancha seguirá permitiéndose la práctica del tiro al pichón.


Jaime Valladolid

Especialista en Derecho Cinegético y Medioambiental


Enlace artículo: Revista Trofeo Caza.

Artículo revista Trofeo Caza